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  • Donaciones en vida a favor de heredero.

     

     En la sentencia 536/2013, el Tribunal Supremo se pronuncia en un caso en que el causante mejoró a

    su hijo mediante donaciones en vida tanto de fincas como de dinero.

     

    El otro heredero, nieto del causante, denunció ante el Juzgado que con las donaciones en vida su abuelo se había excedido en lo que por ley podía otorgar en herencia a su tío, ya que decía que se le había perjudicado al no haber respetado la herencia legítima que le correspondía.

     

    Por ello, solicitó al Juzgado de Primera Instancia que se declarasen nulas las donaciones de fincas así como sus escrituras en el Registro de la Propiedad. Además, que se considerase que e dinero fruto de la venta de una de las propiedades era parte de la herencia por lo que debía ser repartido entre los dos herederos, esto es, su tío y él.

     

    El Juzgado de Primera Instancia estimó parcialmente la demanda, al aumentar en parte lo que correspondía a la herencia del demandante, que no contento con la sentencia la recurrió ante la Audiencia Provincial, que dio por buena la sentencia en primera instancia, y así llegamos al recurso ante el Tribunal Supremo.

     

    Dicho Tribunal dio por probado lo siguiente antes de analizar los recursos del demandante:

     

    El causante, abuelo del demandante y padre del demandado, adjudicó una serie de fincas a su hijo demandado vía escrituras de donación con el carácter de no colacionables a su herencia.

     

    Además, y con la misma fecha, el causante otorgó testamento en que mejoraba al mismo hijo con otras fincas así como el dinero existente en diversas cuentas bancarias y en la casa del testador.

     

    En cuanto al demandante, le legó en ese mismo testamento otras fincas.

     

    Todo lo no recogido en el testamento lo dejó en herencia a partes iguales entre su hijo y su nieto.

     

    Quedó probado mediante testigos la voluntad del causante de mejorar a su hijo por haberle cuidado en vida así como compensarle que en su día pagase una carrera universitaria a su hermano, padre del demandante.

     

    En esencia, lo que solicita el demandante es que se consideren nulas las donaciones en vida de su abuelo a su tío por perjudicar su herencia legítima, junto con la declaración del total de la suma dejada en herencia.

     

    El Juzgado de Primera Instancia declaró no haber lugar a la nulidad de las donaciones en vida, si bien consideró que el demandante había sido perjudicado en la cantidad de 45.000 €, por lo que ordenó al demandado que se lo abonase.

     

    La Audiencia Provincial desestimó el recurso, confirmó la sentencia de primera instancia, dando por acreditada la voluntad del causante de mejorar a su hijo.

    En cuanto a una cantidad de dinero existente en uno de las cuentas bancarias, cuya incorporación en el caudal hereditario pretendía el demandante, la sentencia mantiene que pese a no haber sido acreditado por el demandado, consideró razonable que había sido gastado en el sepelio del causante.

     

    Así, se presentó ante el Tribunal Supremo tanto recurso extraordinario por infracción procesal como recurso de casación.

     

    El recurso extraordinario por infracción procesal, al amparo del artículo 469.1 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, por infracción del artículo 218.2 en relación con los artículos 324, 325 y 326 de la Ley de Enjuiciamiento Civil y al artículo 24 de la Constitución Española, al entender error esencial en la valoración de la prueba por no incluir en el haber hereditario la cantidad de dinero que había en la cuenta bancaria, ya que el demandado no probó haber utilizado la cantidad de dinero que había en la misma para el sepelio de su difunto padre.

     

    El motivo se desestimó. El Tribunal recordó que la valoración de dicha prueba se realizó tanto en primera como en segunda instancia, además de que la cantidad era mínima en comparación con el haber hereditario, como para alterar el pronunciamiento de las costas de segunda instancia.

     

     

     

    El recurso de casación, por infracción del artículo 6.4 del Código Civil, al entender que las donaciones en vida realizadas por el causante debían ser declaradas nulas ya que tenían como objetivo perjudicar la legítima que le correspondía.

     

    El Tribunal dice que según la doctrina, lo importante es la voluntad del testador.

     

    Al haber realizado en el mismo día tanto las donaciones a su hijo como el testamento, queda demostrado su voluntad en mejorar a su hijo. Además, el hecho de que en la donación dejara por escrito que dichos bienes no eran colacionables en la herencia, muestra otra vez dicha voluntad.

     

    Es por ello que se desestimó también el recurso de casación.

     

     

     

     

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